30.7.09

Copa Mundial de Celular 2009... a calentar los dedos...

» ¿Eres el más rápido del mundo mandando mensajes de texto? Demuéstralo

El ganador debe ser el más rápido y preciso al teclado de un móvil. La competición se celebra a nivel mundial en 16 países distintos. El premio son 100.000 dólares y aparecer en el Guiness de los récords.

El fabricante de telefonía móvil LG ha puesto en marcha el Mobile Worldcup 2009 en nuestro país, un peculiar concurso que trata de encontrar al español o española más rápido escribiendo y mandando mensajes de texto.


Los participantes deberán demostrar no sólo que son los más veloces redactando y enviando sms, sino también los más precisos. Para competir sólo es necesario acercarse de jueves a sábado a los stands que LG ha habilitado en 50 centros de El Corte Inglés y probar lo habilidoso que se es al teclado de un móvil. El plazo límite es el 14 de agosto.

De entre todos los concursantes se elegirán 10 semifinalistas que serán premiados con el nuevo móvil que LG ha sacado al mercado . El ganador se enfrentará a los campeones de otros 16 países en la gran final que tendrá lugar en noviembre en Estados Unidos.

El premio, 100.000 dólares y un hueco en el libro Guiness de los récords.


Extraído de http://www.moebiusdigital.com.ar/noticias_1350_eres_el_mas_rapido_del_mundo_mandando_mensajes_de_texto_demuestralo.html

Fuente: 20minutos.es
Fecha: 2009-07-24



24.7.09

El derecho a leer

extraído de http://www.gnu.org/philosophy/right-to-read.es.html



por Richard Stallman

 [imagen de un Ñu (GNU) filosófico]



Este artículo fue publicado en el número de febrero de 1997 de Communications of the ACM (Vol. 40, Número 2).

(de "El camino a Tycho", una colección de artículos sobre los antecedentes de la Revolución Lunar, publicado en Luna City en 2096)

Para Dan Halbert el camino a Tycho comenzó en la universidad, cuando Lissa Lenz le pidió prestado su ordenador. El de ella se había estropeado, y a menos que pudiese usar otro reprobaría su proyecto de fin de trimestre. No había nadie a quien se atreviera a pedírselo, excepto Dan.

Esto puso a Dan en un dilema. Tenía que ayudarle, pero si le prestaba su ordenador ella podría leer sus libros. Dejando de lado el riesgo de ir a la cárcel durante muchos años por dejar a otra persona leer sus libros, la simple idea le sorprendió al principio. Como a todo el mundo, se le había enseñado desde la escuela primaria que compartir libros era algo malo y desagradable, algo que sólo los piratas harían.

Además, no había muchas posibilidades de que la SPA (la "Software Protection Authority", o Autoridad de Protección del Software), no lo descubriese. En sus clases de programación Dan había aprendido que cada libro tenía un control de copyright que informaba de cuándo y dónde fue leído, y quién lo leía, a la oficina central de licencias (usaban esa información para descubrir piratas, pero también para vender perfiles personales a otras compañías). La próxima vez que su ordenador se conectase a la red, la oficina central de licencias lo descubriría. Él, como propietario del ordenador, recibiría el castigo más duro, por no tomar las medidas adecuadas para evitar el delito.

Lissa no necesariamente pretendería leer sus libros. Probablemente lo único que ella necesitaba era escribir su proyecto. Pero Dan sabía que ella provenía de una familia de clase media que a duras penas se podía permitir pagar la matrícula, sin pensar en las tasas de lectura. Leer sus libros podía ser la su única forma de terminar la carrera. Entendía la situación; él mismo había pedido un préstamo para pagar por los artículos de investigación que leía (el 10% de ese dinero iba a parar a los autores de los artículos, y como Dan pretendía hacer carrera en la universidad, esperaba que sus artículos de investigación, en caso de ser citados frecuentemente, le dieran los suficientes beneficios como para pagar el crédito).

Más tarde, Dan descubrió que hubo un tiempo en el que todo el mundo podía ir a una biblioteca y leer artículos, incluso libros, sin tener que pagar. Había investigadores que podían leer miles de páginas sin necesidad de becas de biblioteca. Pero desde los años 90 del siglo anterior, tanto las editoriales comerciales, como las no comerciales, habían empezado a cobrar por el acceso a los artículos. En el 2047, las bibliotecas de acceso público eran sólo un vago recuerdo.

Había formas de evitar los controles de la SPA y la oficina central de licencias, pero también eran ilegales. Dan había tenido un compañero de su clase de programación, Frank Martucci, que consiguió un depurador ilegal, y lo usaba para evitar el control de copyright de los libros. Pero se lo contó a demasiados amigos, y uno de ellos lo denunció a la SPA a cambio de una recompensa (era fácil tentar, para traicionar a sus amigos, a estudiantes con grandes deudas). En 2047 Frank estaba en la cárcel; pero no por pirateo, sino por tener un depurador.

Dan supo más tarde que hubo un tiempo en el que cualquiera podía tener un depurador. Incluso había depuradores libremente disponibles en la red. Pero los usuarios normales empezaron a usarlos para saltarse los controles de copyright, y finalmente un juez dictaminó que ese se había convertido en su uso práctico. Eso quería decir que los depuradores eran ilegales y los programadores que los habían escrito fueron a parar a la cárcel.

Obviamente, los programadores necesitan depuradores, pero en el 2047 sólo había copias numeradas de los depuradores comerciales, y sólo disponibles para programadores oficialmente autorizados. El depurador que Dan había usado en sus clases de programación estaba detrás de un cortafuegos para que sólo se pudiese utilizar en los ejercicios de clase.

También se podía saltar el control de copyright instalando un núcleo del sistema modificado. Dan llegó a saber que hacia el cambio de siglo había habido núcleos libres, incluso sistemas operativos completos. Pero ahora no sólo eran ilegales, como los depuradores: no se podía instalar sin saber la clave de root del ordenador, cosa que ni el FBI ni el servicio técnico de Microsoft te darían.

Dan llegó a la conclusión de que simplemente no podía dejarle su ordenador a Lissa. Pero no podía negarse a ayudarle, porque estaba enamorado de ella. Cada oportunidad de hablar con ella era algo maravilloso. Y el hecho de que ella le hubiese pedido ayuda podría significar que sentía lo mismo por él.

Dan resolvió el dilema haciendo algo incluso más increíble, le dejó el ordenador, y le dijo su clave. De esta forma, si Lissa leía sus libros, la oficina central de licencias pensaría que quien estaba leyendo era él. Seguía siendo un delito, pero la SPA no lo detectaría automáticamente. Sólo podrían saberlo si Lissa lo denunciaba.

Si la universidad descubriese que le había dado su clave a Lissa significaría la expulsión para los dos, independientemente de para qué hubiese usado ella la clave. La política de la universidad era que cualquier interferencia con sus métodos de control sobre el uso de los ordenadores era motivo para una acción disciplinaria. No importaba si se hubiera hecho o no algún daño, el delito era el hecho de dificultar el control. Se asumía que esto significaba que se estaba haciendo algo prohibido, y no necesitaban saber qué.

En general los estudiantes no eran expulsados por eso -no directamente-. En su lugar se les prohibía el acceso a los ordenadores de la universidad, lo que inevitablemente significaría reprobar todas sus asignaturas.

Dan supo más tarde que ese tipo de políticas en la universidad empezaron en la década de 1980, cuando los estudiantes comenzaron a usar ordenadores masivamente. Antes de eso, las universidades tenían una actitud diferente: sólo se penalizaban las actividades dañinas, no las que eran meramente sospechosas.

Lissa no denunció a Dan a la SPA. Su decisión de ayudarle llevó a que se casasen, y también a que cuestionasen lo que les habían enseñado cuando eran niños sobre el pirateo. Empezaron a leer sobre la historia del copyright, sobre la Unión Soviética y sus restricciones sobre las copias, e incluso sobre la constitución original de los Estados Unidos. Se mudaron a Luna, donde se encontraron con otros que de la misma forma intentaban librarse del largo brazo de la SPA. Cuando empezó el Levantamiento de Tycho en 2062, el derecho universal a leer se convirtió en uno de sus objetivos fundamentales.

Nota del autor

Esta nota fue actualizada en 2002

El derecho a leer es una batalla que se está librando hoy en día. Nuestra forma de vida actual podría tardar 50 años en desvanecerse, pero muchas de las leyes y prácticas descritas más arriba ya han sido propuestas, o por la administración Clinton o por las editoriales.

Hasta hace poco había una excepción: la idea de que el FBI y Microsoft se guardaran las claves de root de los ordenadores personales, y no dejaran obtenerlas a los usuarios no fue propuesta hasta 2002. A esto se le llamó "computación confiable" o "palladium".

En 2001, el senador Hollings, apoyado financieramente por la Disney, propuso un proyecto de ley, llamado SSSCA, que requeriría que cada ordenador nuevo tuviera restricciones para efectuar copias, que los usuarios no podrían evitar. En la misma línea que la del chip Clipper y otras propuestas similares del gobierno de los EE.UU. sobre custodia de claves de encriptación, esta es una tendencia a largo plazo: los sistemas de ordenadores se configuran cada vez más para dar control sobre el ordenador a terceras partes en lugar de a las personas que realmente lo utilizan. La SSSCA ha sido llamada desde entonces la CBDTPA (denotando "Consume But Don't Try Programming Act", "Consume Pero Ni Intentes Programar").

En 2001 los EE.UU. comenzaron a intentar el uso del propuesto Tratado del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) para imponer las mismas reglas en todos los países del hemisferio occidental. El ALCA es uno de los tratados llamados "de libre comercio" realmente diseñados para darles a las empresas mayor poder frente a los gobiernos democráticos; imponer leyes tales como la DCMA es típico de este espíritu. La Electronic Frontier Foundation le solicita a las personas que expliquen a esos gobiernos por qué deberían oponerse a tales planes.

La SPA, que realmente significa "Software Publisher's Association" (Asociación de Editores de Software), ha sido reemplazada en este rol policíaco por la BSA, o "Business Software Alliance". Esta no es una fuerza policíaca, pero extraoficialmente actúa como si lo fuera. Utilizando métodos que recuerdan a la antigua Unión Soviética, invita a la gente a informar a sus compañeros de trabajo y amigos. En 2001 una campaña de terror de la BSA en Argentina realizó amenazas veladas de que aquellos que compartieran programas de ordenador terminarían siendo violados en prisión.

Cuando se escribió esta historia, La SPA estaba amenazando a pequeños proveedores de Internet (ISP) para que les permita controlar a sus usuarios. La mayoría de ellos cedieron al ser amenazados, ya que no podían costearse la pelea judicial en los tribunales (Atlanta Journal-Constitution, 1 Oct 96, D3). Al menos un ISP, "Community ConneXion" en Oakland CA, se negó a aceptar las presiones, y fue eventualmente demandado. La SPA luego retiró la demanda, pero obtuvo la DMCA ("Digital Millenium Copyright Act", o Ley del Copyright del Milenio Digital), la cual les dio el tipo de poder que buscaban.

Las políticas de seguridad descritas arriba no son imaginarias. Por ejemplo, un ordenador de una universidad del área de Chicago muestra el siguiente mensaje al conectarse al sistema (las comillas están en el original):

"Este sistema sólo puede ser utilizado por usuarios autorizados. Cualquier individuo que use esta sistema sin autorización, o excediendo su autorización está sujeto a ser monitorizado por el personal del sistema. Al controlar usuarios realizando actividades no autorizadas o durante el mantenimiento del sistema, las actividades de usuarios autorizados pueden ser monitorizadas. Cualquiera que use este sistema acepta expresamente tal monitorización y queda advertido de que si ese control revela posibles indicios de actividades ilegales o violación de las normas de la Universidad, el personal de mantenimiento del sistema puede proporcionar esas evidencias a las autoridades de la Universidad o a las fuerzas de seguridad".

Esta es una aproximación interesante a la Cuarta Enmienda: forzar a los usuarios a declinar por adelantado los derechos en ella contemplados.

22.7.09

¿La agonía del libro?

Guerra de los e-books: Barnes & Noble lanzó un sitio con libros de Google


La nueva tienda online vende obras compatibles con cualquier dispositivo. Dispone de 700.000 títulos, la mayoría digitalizados por Google. Compite en los EE.UU. contra Amazon, cuyo dispositivo Kindle sólo lee libros digitales vendidos por esa librería.

El nuevo sitio de Barnes & Noble (www.bn.com), desde el que se puede comprar e-books para cualquier dispositivo.

El mercado de los libros electrónicos se puso al rojo vivo hoy, cuando la mayor cadena de librerías del mundo Barnes & Noble anunció el lanzamiento de su nueva tienda online, que empezó a vender obras digitalizadas compatibles con cualquier dispositivo electrónico. Esta tienda competirá fuertemente contra Amazon, la otra librería gigante de los Estados Unidos, que vende el dispositivo Kindle "atado" con su propia tienda online.

Los libros electrónicos están causando furor en los Estados Unidos en estos momentos. Sobre todo, desde la aparición –el año pasado—del Kindle. Este dispositivo tuvo una gran virtud: se conecta muy fácil, y en forma inalámbrica a través de la red celular 3G, con el extenso catálogo de Amazon. Con sólo apretar un botón y por sólo 10 dólares se puede obtener cualquier libro y desde cualquier lugar.

Aunque tiene una clara desventaja: el usuario que compra ese dispositivo queda"atado" a esa librería para siempre. Y lo que es peor aún: como quedó demostrado la semana pasada, Amazon puede introducirse remotamente dentro del dispositivo para, eventualmente, borrar un libro u otro material que uno guarde dentro de su memoria. (http://www.clarin.com/diario/2009/07/21/sociedad/s-01962381.htm)

Hasta la aparición del Kindle, el mercado de los libros electrónicos era de nicho, para pocos. Pero las nuevas características del equipo de Amazon popularizaron el uso de e-books en los Estados Unidos. En este contexto surge el lanzamiento de Barnes & Noble, que promete un modelo "abierto" de libros electrónicos contra el "cerrado" de Amazon.

"Hoy comienza la primera fase de nuestra estrategia digital, ya que creemos que los lectores deben tener acceso a sus libros mediante cualquier dispositivo, desde cualquier lugar y en todo momento", dijo en su presentación William Lynch, presidente del sitio de Barnes & Noble.

Los libros digitales de Barnes & Noble son compatibles con varios sistemas operativos y lectores electrónicos, así como con los llamados teléfonos inteligentes, como el iPhone de Apple o los Blackberry.

Los títulos digitales de Barnes & Noble, sin embargo, no están disponibles para el lector de Sony ni tampoco para el Kindle de Amazon, que de momento serían los principales competidores del dispositivo que lanzará al mercado a principios de 2010 la firma británica Plastic Logic y cuyo contenido proporcionará la nueva tienda de Barnes & Noble.

La nueva Web, que ya está en funcionamiento y que según la compañía se convierte en la mayor tienda en línea de libros electrónicos, ofrece más de 700.000 títulos, de los cuales medio millón son obras libres de derechos de autor que ofrece Google a través del servicio Google Books.

Desde hace años, el gigante de Internet Google viene digitalizando libros, sin tener hasta el momento un modelo de negocios especificado. Su proyecto Google Books tuvo que atravesar una serie de polémicas: fue primero criticado por las grandes editoriales, que luego terminaron negociando un acuerdo sobre los derechos de autor. Ese acuerdo ahora está siendo investigado por el departamento de Justicia de los Estados Unidos, que busca determinar si esconde prácticas monopólicas.

Pese a la polémica, el proyecto sigue su curso a toda marcha y hoy Google Books ya dispone de 10 millones de títulos digitalizados, según confirmó a Clarin.com Daniel Helft, de Google Argentina.

A diferencia de Amazon, Barnes & Noble descartó la posibilidad de aspirar por ahora a un mercado internacional. "De momento estamos centrados en Estados Unidos, que es un mercado enorme en el que ya tenemos una presencia física y en el que contamos con más de 77 millones de lectores virtuales", dijo Lynch.




Nota de Clarin: http://www.clarin.com/diario/2009/07/21/um/m-01962919.htm

8.7.09

Google Street View llega a Brasil

Otra nota de nuestros amigos de Moebius Digital

Google ha anunciado la implantación de Street view en las ciudades brasileñas de Sao Paulo, Belo Horizonte y Río de Janeiro. Brasil se convierte así en el segundo país latinoamericano en contar con el servicio callejero fotográfico, después de México.



Google Street View llega a Brasil

El buscador de Internet ha llegado a un acuerdo de colaboración con Fiat de dos años y distribuirá por las calles de estas ciudades 30 vehículos equipados con máquinas fotográficas adaptadas para capturar imágenes de 360 grados en el eje horizontal y de 290 grados sobre el eje vertical, a la altura del ojo del peatón. Esas imágenes se tratarán digitalmente para ser posteriormente subidas a la Red

Según Marcelo Quintella, gerente de productos de Google, la toma de imágenes ya ha comenzado aunque aún no se sabe cuándo podrán estar disponibles en Internet.

Alex Dias, director ejecutivo de Google en Brasil, aseguró que la herramienta "tiene una dimensión de servicio público que no puede ser ignorada". El anuncio coincide con un pequeño repunte de Google en el país tras la desaceleración de la economía a comienzos de año. "Estamos optimistas, esperando un crecimiento fuerte ahora", agregó Dias

Aplicación polémica

Google Street View, creado en mayo de 2007, cubre más de cien ciudades en todo el mundo en países como Estados Unidos, Francia, España o Japón. Pero el servicio del buscador de Internet ha recibido numerosas críticas en los lugares donde se ha aplicado por supuesta intromisión en la intimidad, ya que la aplicación captura personas, vehículos e inmuebles con nitidez.

Los incidentes han sido diversos. En marzo, Google se vio obligada a retirar algunas imágenes callejeras del Reino Unido ante las protestas de personas que aparecían en ellas sin haber dado su permiso.

El mes pasado la compañía tuvo que asegurar que reharía completamente el servicio en Japón en respuesta a las críticas de los usuarios sobre violaciones de la privacidad.

En mayo, la Autoridad de Protección de Datos Personales de Grecia suspendió temporalmente el lanzamiento de Street view en el país hasta que no se garantizase que su uso no vulnerará la intimidad de los viandantes. Hace apenas unas semanas, el buscador de Internet logró llegar a un acuerdo para desarrollar la aplicación en Alemania, tras una dura negociación.



Fuente: elmundo.es
Fecha: 2009-07-03



4.7.09

Wikipeli "Universos"

La Wikipeli, cine a 400 manos


Por Carlos Guyot
De la Redacción de LA NACION


Sábado 27 de junio de 2009 |
¿Un corto de cine codirigido por 400 directores? Esa es la idea de la Wikipeli, un experimento de cine en colaboración en el que más de 400 personas participan, a través de la web, proponiendo ideas y votando las decisiones fundamentales, desde la preproducción hasta la edición final. La iniciativa, desarrollada por una marca de cerveza española, reunió a José Corbacho y Juan Cruz -directores del film Tapas, que en 2005 ganó dos premios Goya-, encargados de implementar las decisiones. En el sitio interactivo del corto se inscribieron más de 400 personas que, a partir de la primera sinopsis del guión elaborada por Corbacho y Cruz, han ido definiendo detalles de la historia, como el nombre de los personajes, la locación y hasta la banda de sonido. El método es sencillo: los directores principales convocan en el blog a elegir, por ejemplo, el nombre del protagonista masculino, cuyas características principales definen ellos. Luego, mediante una suerte de mesa de trabajo virtual, los codirectores hacen sus propuestas. Se preseleccionan de tres a cinco ideas que luego se someten a una votación final.

A su manera, la Wikipeli bucea en una de las principales experiencias que alumbró la web: la creación colaborativa. Si bien Wikipedia es la manifestación más nítida del concepto y al mismo tiempo bautiza el género, en este caso se utilizan casi todas las herramientas de las web 2.0 al servicio de la creación del corto: un sitio interactivo como corazón del proyecto, un blog de actualización con las novedades y convocatorias, un espacio propio en YouTube que ya contiene más de 200 videos, un grupo de Facebook y hasta una dirección de Twitter, desde la cual se transmitieron en vivo los detalles de cada día de rodaje.

Hacia fines de julio, fecha probable del estreno web del corto (que cuenta la historia de las sesiones hipnóticas de un neurólogo), veremos si los directores han podido aprovechar el aporte de sus 400 colaboradores o si, por el contrario, finalmente el corto se parece a una jirafa, por aquello de que la pobre es un caballo diseñado por un comité.

www.lawikipeli.com
www.youtube.com/user/wikipeli


en http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1142391


mirá el trailer acá>