Mostrando las entradas con la etiqueta tecnología. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta tecnología. Mostrar todas las entradas

3.6.09

Que los cumplas feliz, Tetris

» 'Todas las plataformas necesitan un buen juego y Tetris siempre estará ahí' XXV Aniversario. Entrevista a su creador


'Todas las plataformas necesitan un buen juego y Tetris siempre estará ahí' XXV Aniversario. Entrevista a su creador

Su creador, Alexey Pajitnov, empleó dos semanas en programarlo. Pajitnov es un jugador consumado que disfruta ahora del World of Warcraft.'Tetris era muy sencillo, y consistía en crear orden a partir del caos'

El Tetris, uno de los vídeojuegos más populares de la historia, cumple esta semana 25 años en plena forma, vendiéndose más que nunca y con la ambición de convertirse en el primer deporte virtual.

"Simplemente es un buen juego, sencillo, comprensible y fácilmente exportable a nuevas plataformas, por eso ha sido tan popular y estoy seguro de que lo seguirá siendo", explicó su inventor, el ingeniero ruso Alexey Pajitnov.

La dinámica efectivamente es muy sencilla: Hay que rotar y desplazar piezas de distintas formas mientras descienden a una velocidad constante por la pantalla.

Una vez que se acomodan los bloques de forma que completen una línea horizontal, ésta desaparece, lo que libera espacio de juego y facilita la colocación de más figuras. Se pierde cuando las figuras se acumulan en la pantalla y llegan al extremo superior.

El nombre del juego deriva de 'tetra' ('cuatro'), en referencia al número de cuadrados que conforman cada figura.

"Aunque en el momento de crearlo me pareció que había tenido una gran idea, jamás pude imaginar que tendría este éxito", reconoce 25 años después su creador, quien se considera "un jugador de Tetris relativamente bueno, aunque soy tradicional y sigo jugando en el ordenador".

El 6 de junio de 1984 y tras sólo dos semanas de trabajo, un treintañero Pajitnov completó la primera versión del Tetris, aunque su despegue comenzó en 1985, cuando se adaptó para que pudiera usarse en ordenadores personales y luego en consolas. A partir de ahí, su ascenso fue imparable y las versiones para distintas plataformas se multiplicaron.

En este proceso tuvo un papel fundamental Henk Rogers, el diseñador que sabía que Nintendo quería lanzar la Game Boy y buscaba un juego con el que acompañarla.

"Tetris era muy sencillo, y consistía en crear orden a partir del caos", explicó Rogers en una entrevista de Efe, en la que consideró que mientras "los chicos jóvenes en determinado momentos necesitan de la violencia y la destrucción para probarse a sí mismos, el resto de la población prefiere crear".

La primera vez que vio el videojuego fue en una feria en Las Vegas (Nevada) en 1988 y en seguida supo que era el juego que necesitaba Nintendo. De hecho, Tetris fue el que encumbró a la Game Boy, una de las consolas más vendidas del mundo. "Todas las plataformas necesitan de un buen juego y Tetris siempre está ahí", explicó Pajitnov.

Millones y millones de récords

En la actualidad se juega en más de 50 países, ha sido traducido a otras tantas lenguas y se han vendido hasta 75 millones de versiones para dispositivos móviles.

El segundo videojuego más popular de la historia según el libro Guinness de los récords ha llegado a estar disponible en hasta 75 plataformas (59 hoy en día), entre ellas el iPhone, la Wii y hasta Facebook, donde se juega más de un millón de veces al día. Además, está entre las 20 aplicaciones más vendidas jamás en la tienda iTunes de Apple, para dispositivos como iPhone o iPods.

Tal y como reconoce Rogers, el juego es "enormemente adictivo" y tiene la capacidad de cambiar la forma de pensar de un jugador habitual, que puede llegar a tratar de visualizar y acomodar mentalmente las diferentes formas que se encuentra en la vida real, como si de piezas de Tetris se tratara.

Este fenómeno ha sido muy estudiado e incluso ha dado nombre al llamado 'Efecto Tetris', utilizado para referirse a la capacidad que tiene una actividad de controlar los pensamientos e imágenes mentales de una persona, si ésta le ha dedicado mucho tiempo.

Futuro y World of Warcraft

De cara al futuro, su creador y su promotor comercial continúan con sus esfuerzos para potenciar la omnipresencia del juego y se han fijado la meta convertirlo en "el primer deporte virtual de la historia", con "jugadores profesionales, reglas comunes y todo lo que implica un deporte tradicional", según explica Pajitnov, un apasionado de los juegos virtuales y de mesa, siempre que tengan un componente intelectual.

"Estamos preparando un campeonato mundial, con una versión estandarizada del juego, añade Rogers, cuya idea es convocar pruebas locales en 2010 y al año siguiente celebrar el "Primer Campeonato Mundial de Tetris", aunque ambos reconocen que aún quedan muchos detalles que concretar.

Pajitnov trabajará estrechamente con Rogers en este proyecto, aunque, según reconoció con sonrojo, lo compaginará con uno de sus grandes hobbies, jugar al World of Warcraft.

Se trata del vídeojuego de rol multijugador en línea más popular del mundo, con más de 11,5 millones de suscriptores y con el que dicen que hay gente que incluso se gana la vida.

 

Fuente: elmundo.es
Fecha: 2009-06-02


 Gracias de nuevo, Moebius Digital

http://www.moebiusdigital.com.ar/noticias_1246_'todas_las_plataformas_necesitan_un_buen_juego_y_tetris_siempre_estara_ahi'_xxv_aniversario._entrevista_a_su_creador.html

22.11.08

Generación ¿millennials?

Parece que los "nativos digitales", esos muchachitos con sus DNI comenzando en 32 para adelante, tienen sus propias características, definidas por lo que la Tecnología les da (aleluya). Veamos qué nos dice La Nación en base a un estudio realizado por la Universidad Argentina de la Empresa.

link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1072758

Tendencia / Cómo aprenden hoy los jóvenes

Los "millennials", una generación que desafía la creatividad docente

Habituados a la tecnología, ven la universidad como un servicio y demandan a los profesores contención

Sábado 22 de noviembre de 2008 | Publicado en edición impresa

Raquel San Martin
LA NACION

La tecnología es parte de su paisaje cotidiano y saben que un empleo no es para siempre. Ven la universidad como un espacio de socialización y un servicio, y valoran a sus docentes tanto por lo que saben como por sus capacidades de transmitirlo y generar vínculos personales con ellos.

Así son los "millennials", la generación que hoy puebla las universidades y está obligando a los profesores a redefinir sus modos de dar clase.

La descripción proviene de una investigación realizada por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) entre sus alumnos, en la que se buscó aplicar los estudios sobre generaciones en los Estados Unidos y en algunos países de Europa, que han caracterizado a los "millennials" ?nacidos entre 1985 y 2000? como el grupo que sigue a los escépticos, pragmáticos e individualistas miembros de la Generación X. Hedonistas e impacientes, los "millennials" valoran las opiniones personales ?el auge de los blogs va en ese sentido? y fueron criados como consumidores.

A través de focus groups y encuestas, iniciadas en marzo de 2007 como parte de un proyecto que continúa, la intención de la UADE fue retratar las visiones de sus alumnos sobre el mundo del trabajo y la universidad, con el objetivo de ofrecer a sus docentes herramientas para las clases. Ante la consulta de La Nacion, profesores de otras universidades compartieron en gran medida el diagnóstico y plantearon matices.

"Un dato central en esta generación es la tecnología. Lo que para nosotros es un aprendizaje, para ellos es un a priori", dijo a La Nacion Martín Cuesta, director del Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades de UADE, que coordina el estudio.

Los "millennials" son "nativos digitales", es decir, crecieron rodeados de pantallas, Internet y dispositivos de comunicación con cientos de funciones, lo que se traduce en una nuevo rol para los docentes. "Está bien que la tecnología sea una herramienta pedagógica, pero también hay que enseñar a los chicos a usarla. El ambiente del aula debería incorporar la velocidad de la tecnología, pero también ponerle freno. Por ejemplo, no dejar que los alumnos usen abreviaturas o emoticones en trabajos académicos. Y antes de pedir un trabajo, los docentes deberían revisar qué hay publicado en la Web para detectar copias", dijo Cuesta.

La inestabilidad como regla

Nacidos en democracia, estos chicos ya la dan por sentada, tanto como entienden la inestabilidad del empleo. "Tienen la experiencia de ver cómo sus padres perdieron sus trabajos en los 90. Para ellos, el empleo no es estable", dijo Cuesta.

En ese ambiente, el sentido de la universidad es diferente. "La educación es un servicio, más que una vía de ascenso social. La experiencia universitaria es un espacio de socialización en el marco de la extensión de la adolescencia", dijo Cuesta.

Con ese diagnóstico coincidió Jorge Sztrajman, profesor titular de la cátedra de Física del CBC. "Antes, la universidad aseguraba una carrera, ahora ya no, porque las cosas pueden cambiar todo el tiempo, los conocimientos son efímeros y los chicos toman estas mutaciones como algo natural", dijo. Y dio un ejemplo: "Muchos chicos no terminan carreras, como computación, porque el mundo del trabajo ofrece salidas más atractivas y el título muchas veces no tiene tanto valor agregado".

Los chicos ven a la universidad como miran otros objetos de consumo, transitorios y no acumulativos. "Los chicos valoran la universidad durante un tiempo. La ven como un medio que luego les permite pasar a otro espacio, como el posgrado o el trabajo", apuntó María José Fittipaldi, coordinadora de Asesoramiento y apoyo académico del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Pero marcó continuidades: "Siguen buscando carreras tradicionales por lo que significan socialmente, además de por interés", dijo.

Para estos chicos, el papel del profesor es diferente. "Los chicos piden y valoran al docente en sus conocimientos y en su capacidad de explicarlos y «bajarlos» a la cotidianidad", dijo Cuesta. Pero la autoridad ya no se da por sentada. "Hay que ganarla en el aula y parte de hacerlo es dar cierta contención emocional", señaló. "Los chicos piden saber para qué les sirve lo que están aprendiendo."

"Los chicos te tienen respeto si te ven como una persona, que incluso se puede equivocar y pedir disculpas. Eso no significa simetría, porque nunca pierdo mi lugar ni soy una de ellos", comentó María Eugenia Santiago, profesora de Historia en distintas carreras en la UCA. "Los chicos quieren crear vínculos. Quieren ver en vos a otra persona, disponible y dispuesta al diálogo", describió.

Sztrajman estuvo de acuerdo. "Para ser un buen docente ya no sirve solamente saber. Ser una autoridad en la materia es necesario, pero no suficiente. La manera de llegar es complementar los contenidos con estrategias de tipo teatral. Nadie puede captar la atención durante un tiempo muy largo, así que hay que desarrollar estrategias más vinculadas con lo histriónico y el humor."

Según Cuesta, los docentes tienen que estar preparados para recibir demandas emocionales de los alumnos, como las que esperan de un tutor, alguien que da consejos y que pone límites. "Hay un fuerte aspecto emocional en esta generación", dijo.

Fittipaldi relativizó la idea de que los chicos busquen contención. "Tienen idea de la autoridad, pero están más habituados a relaciones horizontales y por eso tienden a replicar esa comunicación con el docente. Lo nuevo es que hay que poner énfasis en el sentido de la autoridad, algo que antes no era necesario."